La sonrisa del delfín – La mayor ilusión en la Tierra

Albino juvenile dolphin named "Angel" captured in Taiji, swims repeated circles in a tiny tank at the Taiji Whale Museum. Her family was butchered for human consumption. Photo: Angel Melody

Joven delfín albino llamado “Ángel” capturado en Taiji, nada repetidamente en circulos en un tanque diminuto en el Museo de Ballenas de Taiji. Su familiar fue descuartizada para consumo humano. Foto: Angel Melody

Por Shiray Tan

Hola mi nombre es Shiray, tengo 13 años y soy de Malasia. El año pasado vi un montón de “posts” en Facebook sobre la caza del delfín. Me despertó la curiosidad, asi que busqué información sobre el tema y aprendí muchísimo sobre lo que le estaba ocurriendo a los delfines en Taiji, Japón.

Luego vi una pelicula titulada The Cove, la cual también cuenta la historia de los delfines en Taiji. Fue la pelicula más conmovedora que he visto jamás. Eso despertó mi necesidad de saber más sobre el tema. Asi que empecé a indagar sobre delfines en cautividad. Después de una ardua investigación e incontables lágrimas, decidí escribir una historia sobre un delfín en cautividad llamado Ángel.

Desde que era niña me ha encantado contar historias y pensé que podría llamar la atención y concienciar sobre la matanza de delfines y su cautividad, contando una historia. Mi profesor me invitó a que presentarse mi escrito ante mis compañeros de clase, y algunos de ellos terminaron llorando. Algunos, que antes habían estado a favor de las exhibiciones de delfines, me afirmaron que jamás volverían a ver ninguna otra. Mi profesor también me comentó que la historia era muy conmovedora y que tampoco volvería a ir a ninguna de estas exhibiciones.

Shiray Tan proudly presenting her stand - anti dolphin captivity

Shiray presentando orgullosa su “stand” – Anti Delfines en Cautividad

En julio del 2015 fui invitada por Suzette Ackermann, una activista independiente por los animales, a presentar mi historia en Hong Kong. Esperaba que los asistentes, incluyendo los niños, recordaran mi historia durante toda su vida, y que nunca más volvieran a visitar un parque de atracciones marino. La historia fue muy bien recibida, pero la verdad no necesito de ninguna audiencia diciendome que estube excelente, todo lo que yo esperaba oír era: “Escuchar tu historia me ha cambiado. Estoy totalmente comprometido, nunca más visitaré un parque marino.”

Aquí tenéis una versión abreviada de la historia que escribí y recité:

La sonrisa del delfín

La mayoría asume que los delfines tienen una sonrisa preciosa porque son felices. Pero quiero decirle a todo el mundo que la sonrisa del delfín es la mayor ilusión en la Tierra. Mucha gente no sabe que no es realmente una sonrisa. Los delfines tienen esa sonrisa incluso cuando sufren de depresión o sienten dolor, e incluso cuando están a punto de una muerte inminente. Esa sonrisa bella y engañosa les ha causado muchos problemas.

Debido a la adorable sonrisa la gente se enamora de los delfines. Quieren acercarse a ellos, tocarlos, besarlos, nadar con ellos, algunos deciden convertirse en adiestrador de delfines. La demanda de delfines cautivos está al alza por la mala interpretación de esa bonita sonrisa.

Durante mi investigación incluso me encontré con gente que compartía opiniones tan sorprendentes como que los delfines en cautividad son afortunados porque tienen cobijo y comida gratis, así que no tienen por qué cazar. Así que aquí estoy para hablaros de los delfines en cautividad. Es una historia verdaderamente triste que está sucediendoalrededor del mundo en este mismo momento en el que estoy hablando.

Los delfines salvajes viven libremente en el océano, nadando con las olas. Son nadadores naturales, ¡los mejores del Mundo! Algunos de ellos incluso an ideado como usar esponjas marinas como protectores de su pico mientras cazan. Juegan a menudo, arrojándose algas entre ellos, tal y como nosotros nos lanzamos la pelota. Tambien juegan al pilla pilla. Saltan fuera del agua. Han sido observados creando burbujas de aire y jugando con ellas. Son como los humanos, haciendo todas estas cosas en comunidad. Son criaturas sociales que viven en grupos de dos a cientos de miembros.

Wild dolphins surfing waves at Wategos Beach, Byron Bay Australia. Photo: Sarah Jones

Wild dolphins surfing waves at Wategos Beach, Byron Bay Australia. Photo: Sarah Jones

En Taiji, pescadores locales cazan delfines anualmente desde septiembre hasta marzo. En cuanto divisan un delfín golpean varas de acero para crear sonidos agudos, y asustarlos y confundirlos. Entonces reunen a los confundidos y asustados delfines en una cala poco profunda y los atrapan allí con redes.

Aquí es donde actos violentos de captura y matanza ocurren. Primero invitan a adiestradores de delfines para que elijan a los más “guapos” y venderlos a parques marinos alrededor del mundo. El resto de los miembros se enfrentan entonces al momento más trágico de sus vidas.

Los pescadores insertan afiladas varillas de metal en la espina dorsal del delfín, permitiendo que la sangre bose. El agua de la cala se vuelve roja con su sangre, y el aire se vuelve pesado con su olor. El delfín silva y tiembla de dolor hasta su muerte. Lo más triste es que son forzados a ver cómo les quitan a sus crías, y cómo los miembro de sus familias son torturados y asesinados, conscientes de que ellos son los siguientes.

Los delfines elegidos, a los que les perdonaron la vida, no son tan afortunados después de todo. Primero estos desafortunados delfines jóvenes son alejados del océano, apartados abruptamente de su familiares y amigos, sus seres queridos, con los que han compartido toda su vida. ¿Puedes imaginarte si esto te sucediera a ti? ¿Raptado y encerrado en una habitación tan pequeña como tu baño por el resto de tu vida por alienígenas, y toda tu familia masacrada?

Estos delfines serán vendidos por grandes sumas de dinero a parques marios por todo el mundo, donde comenzarán sus horribles vidas como “actores”. Vivirán rodeados de paredes, en tanques pequeños de cemento, rellenos de agua medicada y tratada con cloro. Forzados a comer pescado muerto y entrenados para realizar todo tipo de locas acrobacias innaturales delante de una audiencia, todo por un beneficio.

Si prestas suficiente atención durante la actuación, los ojos de los delfines están siempre fijos en el cubo de pescado. Esto es porque son privados de comida hasta que no realizan los trucos correctamente. Algo asi como “Si haces lo que te digo tendrás tu comida.” Asi es como se les fuerza a “trabajar”, no por que les encante hacer todas esas aburridas y repetitivas acrobacias, si no por que tienen hambre y necesitan comer.

Permíteme recordártelo otra vez, los delfines no sonríen durante sus actuaciones, si no que están ¡sufriendo, estresados y pidiendo tu ayuda!

Tenemos que entender que los delfines son mamíferos muy inteligentes como los humanos, ellos también tienen sentimientos y emociones complejas como nosotros. ¡Se comportan como humanos! Tienen su propia manera de comunicarse. Cada uno tiene un nombre único y se llaman unos a otros a través de estos silbidos distintivos. Son conscientes, porque pueden identificarse a sí mismos en espejos. Son capaces de diferenciar un adulto de un niño, o a una mujer embarazada. Aprenden a usar herramientas para cazar pescados y, lo más sorprendente, lloran a sus muertos. No podemos negar la existencia de sus complejas emociones y estrés simplemente por que somos incapaces entender su idioma.

Si los humanos entendiesen su idioma, podríamos escuchar sus súplicas en los parque marinos: “¿Por favor decirme por qué? ¿Que he hecho yo para merecer todo esto? ¿Por qué me habéis apartado de mi familia? ¡Los echo de menos! ¡Echo de menos el océano! ¡Quiero nadar en el océano! ¡Quiero jugar con mi familia! ¡Odio este agua clorada, me irrita los ojos! !Odio el tanque de agua! ¡Es muy pequeño! ¡No tengo amigos aqui! ¡Estoy solo .. por favor dejadme que me vaya! ¡Por favor dejadme que vuelva al océano! Por favor liberadme.”

Captive dolphins performing tricks at Ocean Park Hong Kong. No tank can fulfil their natural travelling distance of up to 60 miles a day in the ocean. Photo: Sasha Abdolmajid

Delfines en cautividad realizando acrobacias en Ocean Park Hong Kong. Ningun tanque de agua puede suplir la distancia natural de 100 km. diarios que necesitan nadar en el océano. Foto: Sasha Abdolmajid

Todos estos delfines en tanques pequeños tienen una vida más corta que la media comparados con los que están en libertad. ¿Por qué? Debido a que están deprimidos y estresados. A menudo padecen de enfermedades físicas y problemas psicológicos que necesitan ser tratados con antibióticos y esteroides para parecer que están bien y en condiciones normales para la actuación.

Algunas de estas pobres criaturas incluso se suicidan y ponen fin a sus vidas para liberarse del tormento que no pueden soportar durante más tiempo. Una vez vi un video sobre un delfín en cautividad que era retenido en un tanque muy pequeño e intentó suicidarse saltando fuera del recinto a la plataforma, sabiendo que una vez que el agua de su piel se evaporase y se secase, moriría lentamente. Este pobre delfín intentó una y otra vez llegar a la plataforma pero no lo consiguió porque era muy resbaladiza.

También averigüe que unos pocos delfines en cautividad, como Peter, Kathey y muchos otros, se suicidaron o lo intentaron, saltando fuera de sus tanques, dejando de respirar, dejando de comer, o golpeando sus cabezas repetidamente contra la pared. Para estas criaturas inteligentes, vivir sus vidas como esclavos se había convertido en algo tan insoportable que el suicidio era la única manera de liberarse.

A todos los adiestradores, ¿Puedo haceros una pregunta? ¿Amais a los delfines? Si la respuesta es sí, ¿cómo podéis capturarlos de sus casas en el océano con vuestras propias manos y apartarlos salvajemente de sus familias y seres queridos, encerrarlos en una cárcel, en un pequeño tanque de cemento, para el placer y beneficio de los humanos, convirtiéndolos en esclavos? Esto no es amor, se llama tortura y abuso, y es cruel. Si de verdad amas a los delfines, dales una oportunidad, una oportunidad de estar en el océano, donde pertenecen.

Todos sabemos en lo más profundo de nuestros corazones, que de verdad queremos que las generaciones futuras tengan la oportunidad de verlos en libertad y se hagan amigos. Así que por favor parad de comprar entradas para ver actuaciones de delfines. Si nadie quiere ver las actuaciones, y nadie quiere ver delfines en parques marinos, no se capturaran más delfines y no habrá más muertes.

Y por favor devolver todos los delfines a la naturaleza ya que se merecen vivir sus vidas en libertad, como debe ser. Jacques Cousteau dijo una vez:

Cuando devolvemos animales salvajes a la naturaleza, simplemente estamos devolviendo lo que ya es de ellos. Por que el hombre no puede otorgar libertad a los animales salvajes, tan solo puede quitársela.

Así, juntos nos levantamos y decimos ¡NO A LOS DELFINES EN CAUTIVIDAD! ¡Deben de estar en el océano!


Gracias especialmente a Gaye Hunter y Sasha Abdolmajid por su apoyo con la edición, y a Suzette Ackermann por invitarme a ¡HongKong!

Traducción Kenny Ming

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